No todos los tintes funcionan igual, y elegir el adecuado marca la diferencia entre un resultado bonito que cuida tu cabello y uno que lo deja resentido.
En este artículo descubrirás: cómo elegimos el tinte según tu objetivo y sensibilidad, las diferencias entre tipos de coloración (temporal, semipermanente, permanente), qué cambia entre fórmulas sintéticas, vegetales y orgánicas, y cuándo te conviene cada opción.
¿Cómo elijo mi tinte?: diagnóstico en cuatro pasos
- Tu objetivo: ¿Buscas un cambio de look, matizar reflejos o cubrir canas? Si buscas un resultado natural pero luminoso, piensa en la coloración con óleos para realzar el brillo. Si te irritan los químicos o buscas cubrir canas, siempre recomendamos la coloración con barros.
- Tu color base e historial: No es lo mismo una base castaña virgen que un rubio con mechas anteriores. Sin decoloración no podemos aclarar varios tonos con fórmulas suaves. Mejor gestionar expectativas desde el principio que prometer resultados imposibles.
- Sensibilidad del cuero cabelludo: Si tienes una piel reactiva y sueles notar picor o escozor, lo ideal para ti será priorizar fórmulas orgánicas que respetan tu barrera cutánea. Sin amoníaco, sin PPD y sin irritación.
- Estilo y mantenimiento: ¿Buscas hacerte retoques frecuentes o prefieres algo que se desgaste bonito? Con la coloración orgánica logramos acabados realistas que crecen de forma amable, sin esa línea marcada que suelen dejar los tintes tradicionales.
Coloración para el pelo: ¿qué tipos de tintes existen?
La coloración para el pelo ha sufrido numerosos avances gracias al desarrollo de tratamientos menos agresivos y nos ha facilitado una carta de colores más amplia.
Gracias a esto, los tipos de tintes se pueden clasificar en base a dos características:
- La duración del tratamiento.
- El origen de los ingredientes.
Tipos de tintes según su origen
Tintes sintéticos (convencionales)
Ofrecen una carta de color infinita y gran poder de cambio, pero ponen en riesgo la salud de tu fibra capilar y tu cuero cabelludo.
Suelen incluir amoníaco y PPD, lo que en pieles sensibles suele provocar picor, olor intenso e irritación.
Tintes vegetales
Los tintes vegetales son de origen natural y proceden 100% de pigmentos de plantas. Se trata de una coloración de pelo progresiva y se aplica sobre la cutícula formando una película.
Es cierto que se necesita aplicar varias veces para conseguir la tonalidad deseada, pero sus componentes naturales aportan mucha nutrición y brillo al cabello.
Los más utilizados son la henna, remolacha, salvia o café, entre otros.
Tintes orgánicos
La coloración orgánico, además de pigmentos de plantas, utiliza otros ingredientes complementarios de origen natural, como los aceites esenciales o los hidrolatos bio.
Son fórmulas sin amoníaco ni PPD, con perfumes suaves y una filosofía clara: resultados bonitos sin castigar al cabello. En pelo fino o cueros cabelludos sensibles, esta coloración no solo mejora el tacto del pelo, sino que proporciona confort después de sufrir irritaciones con tintes convencionales.
Existen dos tipos de coloración orgánica:
- Coloración con barros: Si tienes el cuero cabelludo sensible, notas que los químicos te irritan o buscas una estética muy natural, esta coloración actúa como una terapia vegetal que cuida tu cuero cabelludo y respeta la fibra. También es ideal para cubrir canas con un resultado modulable.
- Coloración con óleos: Los óleos no solo revitalizan tu tono y luminosidad, sino que también aportan nutrición profunda dejando una sensación de cabello sedoso. Ideal para cabellos resecos o sensibilizados.
En Mariola Sánchez te ofrecemos dos formas de llegar al mismo lugar: un color orgánico que respeta y revitaliza tu cabello.
Coloración con Barros
Coloración con Óleos
Tintes metálicos
Emplean sales metálicas para cambiar el color del pelo, puesto que no pueden hacerlo por sí mismas, sino que requieren de un activador para que el tratamiento resulte efectivo.
Al dejar el cabello seco, no es una alternativa utilizada en las peluquerías. Es más, no permiten la compatibilidad con otros tratamientos como, por ejemplo, la decoloración.
Tipos de tintes según su duración
Coloración temporal
Se va en 1-2 lavados y es ideal para eventos, matizar reflejos amarillentos o dar brillo sin compromiso. Perfecta cuando solo quieres probar un efecto sin alterar tu color base. No cubre canas de forma efectiva.
Coloración semipermanente
Deposita color en la cutícula y dura entre 4 y 10 lavados, según tu rutina y porosidad. Funciona genial para refrescar tono, intensificar reflejos y disimular raíces, pero no aclara. Es la elección de muchas personas que no quieren atarse a un tinte permanente.
Coloración demi-permanente (tono sobre tono)
Aguanta entre 20 y 30 lavados y es perfecta para cubrir canas de forma suave, bajar medio tono y aportar brillo espejo. En cabellos porosos se agarra mejor. Es nuestro comodín cuando alguien busca uniformidad sin agresión.
Tintes permanentes
Los tintes permanentes u oxidantes son los más conocidos y tradicionales. A diferencia de los restantes nombrados, son los únicos que permiten cambiar el color del cabello con una duración amplia.
A menos que optes por la coloración natural, estos pueden irritar la fibra y el cuero cabelludo. Siendo completamente honestas, con fórmulas suaves o vegetales no vas a aclarar 3-4 tonos de una sentada. Lo que sí consigues es belleza y salud capilar a largo plazo, que para nosotras es mucho más importante.
Carta de colores: del negro al rubio platino
Los colores de tintes para el pelo que puedes encontrar en cualquier establecimiento pueden llegar a ser abrumadores.
Además, tu color natural juega un papel muy importante en la elección de uno u otro. ¿Por qué te contamos esto?
En colores de base oscura que buscan tonalidades rubias, es necesario hacer un proceso de decoloración antes de aplicar el tinte porque no surtirá efecto si está teñido con anterioridad.
Ahora sí, echemos un vistazo a la carta de colores de tintes de pelo disponibles. La numeración va de la tonalidad más oscura (1) a la más clara (10):
- Negro: Tono distinguido que se ilumina con facilidad. Ideal para cubrir canas en castaños intensos o conseguir un tono más natural si es suave.
- Cobrizos: Desde cobres suaves hasta pelirrojos intensos. Aportan calidez y personalidad, especialmente favorecedores en pieles claras con tonos rosados o dorados.
- Castaño oscuro: Perfecto si no quieres un tono tan intenso como el negro.
- Castaño: Funciona bien en pieles morenas, de color marrón o blanca anaranjada.
- Castaño claro: Consigue un tono más cálido y favorece a pieles bronceadas.
- Rubio oscuro: Tonalidad muy versátil que funciona bien en la mayoría de pieles.
- Rubio medio: Muy favorecedor en pieles bronceadas y oscuras. Añade calidez al rostro.
- Rubio claro: Muy recomendado para pieles claras.
- Rubio muy claro: Frecuente en rubios naturales para alcanzar más brillo y luminosidad.
- Rubio platino: Apuesta acertada para rostros finos con ojos claros que buscan un tono muy luminoso.
¿Por qué elegir la coloración natural?
Elegir coloración natural u orgánica es apostar por un cabello bonito hoy y sano mañana.
Lo que ganas:
- Menos agresión en fibra y cuero cabelludo
- Mejor tolerancia en pieles sensibles
- Brillo real, nada impostado
- Evitas irritaciones y alergias
- Cabello más saludable a largo plazo
Si valoras resultados elegantes con acabado natural, barros y óleos son aliados de primera. No prometen milagros imposibles; ofrecen coherencia, confort y constancia.
Desde nuestra experiencia en Madrid, esa es la base del color que enamora.
Preguntas frecuentes
Pueden modular muy bien la cobertura con un acabado natural. Si buscas opacidad total, lo conversamos para ajustar fórmula y expectativas.
Como mantenimiento y realce de brillo, funcionan genial. La duración es la misma que la de cualquier tinte convencional.
No. Trabajamos fórmulas sin amoníaco ni PPD, con perfumes suaves. Es una de las primeras cosas que nos agradecen nuestras clientas.
No de forma directa. Para aclarados importantes se necesita decoloración previa. La coloración orgánica destaca en naturalidad, brillo y cuidado, no en transformaciones extremas.
